Cómo cobramos
La queja más común sobre los abogados no es el resultado: es no saber cuánto va a costar ni por qué. Aquí está el criterio completo.
Cuatro esquemas según el tipo de asunto
No todos los asuntos se cobran igual. Cobrar un litigio por hora o un trámite por resultado no tiene sentido para ninguna de las dos partes.
Cuota fija
Trámites y servicios de alcance definido
Constitución de sociedades, registro de marca, revisión de contratos, elaboración de aviso de privacidad. Sabes el monto total antes de empezar y no cambia salvo que cambie el alcance — y si cambia, lo acordamos por escrito antes.
Iguala mensual
Empresas con operación continua
Cuota fija al mes que cubre consultas, revisión de contratos recurrentes y mantenimiento corporativo. Existe para que puedas preguntar sin calcular cuánto cuesta el mensaje: es cuando la asesoría legal realmente previene problemas.
Por etapas
Litigio y procedimientos
El asunto se divide en etapas con un monto por cada una. Pagas conforme avanza y sabes de antemano cuánto cuesta llegar a cada punto. Si el asunto termina antes —por convenio, por ejemplo— no pagas las etapas que no ocurrieron.
Mixto
Defensa fiscal y cobranza
Una parte fija que cubre el trabajo comprometido y otra ligada al resultado. Alinea el incentivo: nos conviene lo mismo que a ti. Se usa donde el resultado es medible en dinero recuperado o en crédito reducido.
Lo que aplica en todos los casos
Propuesta por escrito antes de empezar
Alcance, entregables, plazos y honorarios en un documento. Si no está escrito, no lo cobramos.
La primera valoración no se cobra
Escuchar tu asunto y decirte si necesitas abogado no tiene costo. Si la respuesta es que no hace falta contratarnos, también te lo decimos.
Sin cargos que aparecen después
Gastos de terceros —derechos, notaría, peritos, copias certificadas— se identifican desde la propuesta y se cobran a costo, con comprobante.
Si el alcance cambia, se avisa antes
Ningún trabajo adicional se ejecuta y se factura después. Se cotiza, se aprueba y luego se hace.
Porque publicar un número sin conocer el asunto sería inventarlo. Constituir una sociedad de dos socios no cuesta lo mismo que una con series de acciones y pacto de inversión, y un juicio de cobranza de cien mil pesos no cuesta lo mismo que uno de diez millones.
Lo que sí podemos comprometer es el proceso: nos cuentas el asunto, te damos una propuesta por escrito con el monto cerrado o el esquema aplicable, y decides con el número enfrente. Esa valoración no cuesta nada.
Pide tu propuesta
Cuéntanos qué necesitas y te mandamos alcance, plazos y honorarios por escrito.

